Cada día está más de moda utilizar productos naturales en el cuidado diario de la piel. Descubre en este post cómo puedes introducir la miel en tu rutina de belleza.  

La miel es un producto muy valorado desde hace miles de años. Culturas como la egipcia, china, griega o romana, no solo hacen referencia a este producto por sus beneficios como alimento sino en términos de medicina por sus propiedades bactericidas.  Incluso se determinaba como forma de pago en algunas circunstancias.

Los tratamientos modernos de belleza recuperan y redescubren estas propiedades. Los remedios de nuestras madres y abuelas son llevados a otro nivel para sacar nuestra mejor versión.

¿Cómo incorporar la miel en mis rutinas de belleza?

La miel de forma natural tiene una textura viscosa ideal para ser la base de productos estéticos. Puedes elaborarlos de manera casera realizando una mezcla de diferentes componentes. Si ves que se te resiste la mezcla y el resultado no es homogéneo, prueba a calentarlos levemente. Subir la temperatura de la miel, hará que su textura sea más líquida y, en consecuencia, se mezclará todo mucho mejor.

  • Exfoliante: Si realizas exfoliaciones, ya sean faciales o corporales, con productos de belleza, prueba a sustituirlos por un exfoliante casero con base de miel. Además su uso para talones agrietados es más que recomendado. Recuerda que comenzamos limpiando las zonas a tratar, aplicamos la mezcla haciendo círculos con los dedos y retiramos con agua tibia.
  • Facial – Mezcla 2 cucharadas de miel (principalmente miel de roble), 1 de cúrcuma y 2 de azúcar. Dejamos durante 10 minutos y no olvides hidratar tu rostro una vez retirado el exfoliante.
  • Corporal – Mezcla 1 cucharada de miel, una de aceite de oliva, dos de sal gruesa. Añade un aguacate y un plátano. Y ¡voila! tenemos nuestro exfoliante natural.
  • Especial para pies – Mezcla 1 cucharada de miel, otra de harina de arroz y dos de vinagre de manzana.
  • Mascarilla: Especialmente indicada para el fortalecimiento tanto para cabello como para uñas. Plantea, en el caso del pelo, alternar tu mascarilla habitual con una de base de miel. ¡Notarás la diferencia!

Aplica tu mascarilla natural en cabello y uñas realizando un pequeño masaje, deja actuar durante 10 minutos y posteriormente lava las zonas a ser posible con agua fría.

Para realizar tu mascarilla natural mezcla una cucharada de miel, otra de aceite de coco y otra de vinagre de manzana.

  • Crema Hidratante: Prueba a alternar tu crema hidratante habitual por la mezcla que te comentamos a continuación y verás cómo hasta las pieles más secas notan la diferencia. Añade 5 cucharadas de miel, 2 cucharadas de aceite de rosas y 2 tazas de aceite de rosas. En este caso, no es necesario retirar la crema natural casera. Deja que la absorba el cuerpo al aire.

¿Sabías todas estas aplicaciones de la miel? Revisa qué ingredientes te faltan para ir a comprarlos y no esperes a poner en marcha todas estas aplicaciones estéticas. En Miel LAPUELA tienes a tu disposición mieles de Brezo, Madroño, Eucalipto, Castaño, Roble, Calluna y de Bosque para que puedas ir innovando en la miel que utilices de base en tus tratamientos naturales.

Será tu mejor secreto de belleza.  ¡Anímate a probarlo! 😉