Todos sabemos que la miel proviene de las abejas; sin embargo, hoy queremos analizar qué componentes principales la forman y cuáles son sus beneficios. ¡Sigue leyendo y descubre todo lo que esconde este producto natural!

La miel es un producto complejo. Lo más común es pensar que se trata de un edulcorante natural, cuyos principales componentes son azúcares de rápida asimilación (fructosa y glucosa) y agua, en diferentes proporciones según cada miel. Sin embargo, la miel es mucho más. Desde Miel LAPUELA te revelamos que las mieles esconden otros ingredientes que dependen de la flora del lugar y las convierten en únicas.

Así­, en la miel también podemos encontrar azúcares minoritarios, sustancias nitrogenadas, ácidos orgánicos, compuestos fenólicos, flavonoides, sales minerales, vitaminas, compuestos volátiles… Todos ellos están presentes en cantidades pequeñas y determinan las caracterí­sticas sensoriales y el potencial biológico de la miel.

Las caracterí­sticas de cada miel varí­an dependiendo de su origen, tanto botánico (del conjunto de flores que las abejas han visitado), como de la zona de producción (minerales del suelo), de la meteorologí­a (lluvias, sequí­as, temperaturas) y, como no, del buen hacer del apicultor. Además, un correcto manejo de las colmenas y del envasado garantizan que la miel que consumimos tenga las mismas caracterí­sticas que la que quedó en las colmenas.

En Asturias podemos encontrar mieles muy distintas, de muchos colores, olores, sabores, y otras propiedades que las diferencian de las demás.

 

La miel y sus beneficios

 

La miel es conocida por ser un producto con propiedades saludables demostradas por la ciencia.

La revisión bibliográfica Composición y propiedades de la miel, en la que ha participado Mª Teresa Sancho y Ana Pascual-Maté del Departamento de Biotecnologí­a y Ciencia de los Alimentos, de la Universidad de Burgos, resalta su importancia como fuente de energí­a por sus azúcares rápidamente asimilables. Además, la misma investigación determina que las mieles de castaño, mielatos y brezos tienen un alto poder antioxidante gracias a sus compuestos fenólicos (flavonoides y ácidos fenólicos).

A esto hay que añadir que otros ensayos clí­nicos han demostrado el efecto calmante de la miel sobre la tos nocturna. Además, la Dra. Sancho menciona propiedades desinfectantes y cicatrizantes de heridas y otros daños de la piel. Y el Dr. Bogdanov es un claro defensor de los beneficios terapéuticos de la miel.

Además de cuidar nuestra salud, la miel también nos hace disfrutar. Hay para todos los gustos: las más claras son más dulces y las más oscuras, menos, por su alto contenido en sales minerales. Incluso existen mieles con agradables notas amargas. Lo difí­cil es escoger.

Desde Miel LAPUELA te invitamos a probar diferentes mieles y decirnos a través de nuestras redes sociales cuál es tu favorita. ¡Esperamos tu opinión en Facebook e Instagram!