Quiénes somos

Conoce nuestra historia, valores y cómo trabajamos.
Descubre dónde nace Miel LA PUELA.

Productores de Miel NATURAL

Somos productores de miel, polen, propóleo y cera. Controlamos todo el proceso de producción, para llevar los mejores productos directos desde la colmena a tu mesa.

La vegetación del suroccidente de Asturias, donde están situadas nuestras colmenas, aporta una gran variedad de sabores y aromas a nuestra miel.

La obtenemos de una manera totalmente natural, con el objetivo de que no pierda ninguna de sus propiedades, y poder ofrecer a los consumidores un producto exclusivo.

UNA MIEL PREMIADA EN TODO EL MUNDO

Premio Platino, máximo galardón del certamen, para nuestra miel de bosque en los London Honey Awards 2021.

Medalla de oro para las mieles de madroño y roble en los London Honey Awards 2021.

Medalla de plata en el Concurso BiolMiel de Italia 2014.

Primer premio a las mieles de castaño y brezo en el II Concurso de mieles monoflorales 2016.

Tercer premio a la miel de madroño en el III Concurso de mieles monoflorales 2018.

Primer premio a la miel de brezo verano en 2018.

Tercer premio a la miel de brezo verano en 2019.

Medalla de oro a la miel de brezo verano en London Honey Awards 2020.

Medalla de plata a la miel de castaño en London Honey Awards 2020.

NUESTROS ORíGENES

En el año 1941, el niño Alfonso Pérez asiste, junto a sus hermanos, a un curso de apicultura, impartido en Pola de Allande por el párroco D. Carlos Flórez Lorenzo. D. Carlos, conocido en la zona como”el cura de las abejas”, despertó en Alfonso el interés por la apicultura.

Por esos tiempos, D. José Pérez, padre de Alfonso, pide a un cliente que le traiga una de sus colmenas, como pago de una vieja deuda pendiente.D. José se la regala a su hijo, quien puede, así­, seguir practicando y desarrollando su afición apí­cola.

El aprendizaje del cuidado de las abejas se realizaba, como todas las actividades relativas al medio rural, en el seno de la familia.

Así­ Alfonso fue, poco a poco, transmitiendo a sus hijos Gustavo y Luis, su pasión por la apicultura, quienes, siguiendo sus pasos, fundaron Miel LAPUELA.

NUESTROS ORÍGENES

En el año 1941, el niño Alfonso Pérez asiste, junto a sus hermanos, a un curso de apicultura, impartido en Pola de Allande por el párroco D. Carlos Flórez Lorenzo. D. Carlos, conocido en la zona como”el cura de las abejas”, despertó en Alfonso el interés por la apicultura.

Por esos tiempos, D. José Pérez, padre de Alfonso, pide a un cliente que le traiga una de sus colmenas, como pago de una vieja deuda pendiente.D. José se la regala a su hijo, quien puede, así­, seguir practicando y desarrollando su afición apí­cola.

El aprendizaje del cuidado de las abejas se realizaba, como todas las actividades relativas al medio rural, en el seno de la familia.

Así­ Alfonso fue, poco a poco, transmitiendo a sus hijos Gustavo y Luis, su pasión por la apicultura, quienes, siguiendo sus pasos, fundaron Miel LAPUELA.

LA PRIMERA SALA DE ENVASADO DE MIEL DE LA COMARCA

En el año 1983, se crea en Asturias el Instituto de investigación y desarrollo de la Apicultura, desde el que se divulga la actividad apí­cola y se forma a los apicultores en la explotación moderna de las colmenas. Asturias se divide en once zonas, a cargo de otros tantos técnicos. Alfonso se convierte, entonces, en el principal colaborador del técnico de la zona de Pola de Allande. Contribuye, así­, a la introducción, en esta parte de Asturias, de las colmenas tipo Lanstrong, que irán dejando en desuso los antiguos truébanos.

Por aquella época, Alfonso instala la primera sala de envasado de miel de la comarca, y se afana, con éxito, en transmitir a sus hijos su vocación y sus conocimientos apí­colas. Por diversos motivos, la familia Pérez abandonó la explotación comercial de sus colmenas durante unos años, aunque nunca dejaron de practicar la apicultura como hobby.

Finalmente, en el año 2006, Gustavo, el hijo menor de Alfonso, decide tomar el relevo de su padre y se establece como apicultor profesional.

Tradición Apí­cola

La crí­a de abejas se desarrolla en Asturias desde tiempos inmemoriables. El catastro de Ensenada es la fuente de información más antigua de la que disponemos. Ofrece en detalle el número de truébanos (así­ se denomina a las colmenas antiguas utilizadas por aquella época, y que aún hoy se conservan), y de apicultores del momento.

En el occidente asturiano, el aprovechamiento de la apicultura se manifestaba en el paisaje con dos construcciones especí­ficas: los talameiros y, sobre todo, los cortinos. Son modelos de colmenares muy especí­ficos. Construcciones de piedra cuyo objetivo era, y sigue siendo, defender a las colmenas de los osos y del fuego. Los cortinos, en forma redonda, y talameiros, en forma cuadrada.

El cuidado de las abejas y su aprovechamiento lo realizaba el abeyeiro. Persona que desarrollaba las técnicas que permití­an, mantener y aumentar el número de colmenas, y aprovechar los dos productos principales (miel y cera), de forma que las colmenas pudieran desarrollarse con normalidad y tener reservas suficientes para pasar el invierno.

Tradición Apí­cola

La crí­a de abejas se desarrolla en Asturias desde tiempos inmemoriables. El catastro de Ensenada es la fuente de información más antigua de la que disponemos. Ofrece en detalle el número de truébanos (así­ se denomina a las colmenas antiguas utilizadas por aquella época, y que aún hoy se conservan), y de apicultores del momento.

En el occidente asturiano, el aprovechamiento de la apicultura se manifestaba en el paisaje con dos construcciones especí­ficas: los talameiros y, sobre todo, los cortinos. Son modelos de colmenares muy especí­ficos. Construcciones de piedra cuyo objetivo era, y sigue siendo, defender a las colmenas de los osos y del fuego. Los cortinos, en forma redonda, y talameiros, en forma cuadrada.

El cuidado de las abejas y su aprovechamiento lo realizaba el abeyeiro. Persona que desarrollaba las técnicas que permití­an, mantener y aumentar el número de colmenas, y aprovechar los dos productos principales (miel y cera), de forma que las colmenas pudieran desarrollarse con normalidad y tener reservas suficientes para pasar el invierno.

APICULTURA SOSTENIBLE

Desarrollamos una apicultura sostenible y comprometida con el medio que nos rodea. Todas nuestras colmenas se sitúan en parajes naturales de incalculable valor que, desde Miel LAPUELA, contribuimos a conservar y mejorar.

Se encuentran en el suroccidente de Asturias, una de las zonas más despobladas del continente europeo, y están emplazadas en parques naturales como Fuentes del Narcea o el Bosque de Muniellos, entre vegetación autóctona y fauna salvaje.

En Miel LA PUELA adquirimos unos compromisos de conservación y desarrollo de nuestro entorno.

Patrimonio natural

Compromiso a desarrollar una apicultura sostenible, protegiendo nuestras abejas y el ecotipo de abeja local, que se adapta mejor a nuestro patrimonio natural.

Biodiversidad

Compromiso con la protección de la biodiversidad que nos rodea, compatibilizando nuestra actividad con la protección de los osos que pueblan nuestros montes.

Patrimonio apí­cola

Compromiso de conservación del patrimonio apí­cola heredado. Los cortinos y talameiros que adornan las laderas de nuestras montañas son un patrimonio apí­cola único en el mundo.

Desarrollo económico sostenible

Compromiso con el desarrollo económico sostenible de nuestra actividad y la colaboración con otros apicultores.

Medio rural

Compromiso con la generación de riqueza y empleo en el medio rural local, dando vida a nuestros pueblos.