El otoño es una época difícil para nuestras defensas. Atrás quedan las temperaturas amables y, poco a poco, llega el frío. Es la época en la que aún no estamos seguros de la ropa o el calzado que debemos ponernos y no es extraño que nos quedemos cortos o nos pasemos. Por eso es tan común que nos resfriemos o nuestra garganta se resienta. Entre los muchos alimentos que pueden ayudar a nuestro organismo a combatir los molestos síntomas de estas afecciones se encuentra la miel de eucalipto, ¿la conoces?

El eucalipto y sus propiedades medicinales

Desde hace siglos el eucalipto se ha utilizado para tratar los síntomas de diferentes enfermedades gracias a sus propiedades medicinales. Es especialmente conocido por sus beneficios a la hora de aliviar la congestión nasal, así como sus virtudes como expectorante, lo cual lo convierte en uno de los mejores ingredientes para combatir resfriados o catarros a través de vahos o friegas.

Sus cualidades expectorantes proceden del aceite esencial que forma parte de sus hojas. Este, además de ser antitusivo, tiene un gran poder mucolítico, que facilita que las secreciones que se encuentran en las vías respiratorias se expulsen. El eucalipto tiene también propiedades antimicrobianas a la vez que, gracias a su acción antiinflamatoria, ayuda a respirar con menor dificultad. Este poder para rebajar la inflamación hace que sea un componente muy común en productos para pacientes con artritis reumatoide, artrosis y una gran variedad de dolores musculares. Además, el eucalipto es un buen antiséptico y puede utilizarse directamente de forma tópica para desinfectar pequeñas heridas y arañazos. 

¿A qué sabe la miel de eucalipto?

La miel de eucalipto es una de las variedades con el aroma más especial que encontrarás en nuestra tienda de miel. La fragancia de madera mojada que la caracteriza es muy intensa y extraordinariamente sorprendente. En cuanto al sabor, también es único: dulce, con ligeras notas ácidas, especialmente valorado por los paladares que buscan experiencias gastronómicas diferentes.

Su procedencia es 100% asturiana. En Miel LAPUELA obtenemos la miel de eucalipto de los valles situados más cerca de la costa occidental y la cosechamos entre los meses de mayo y junio, antes de que la estación primaveral dé paso a la floración de zarza y castaño. 

 

Beneficios de la miel de eucalipto para el dolor de garganta

Después de conocer todos los beneficios con los que cuenta el árbol del que las abejas obtienen el néctar, no es de extrañar que la miel de eucalipto sea una buena aliada para ayudarnos a combatir el dolor de garganta, entre otras afecciones. Especialmente en esta época del año en la que sufrimos catarros y gripes, nos vendrá muy bien contar con este tipo de miel en nuestra despensa.

La miel de eucalipto es fuente de vitaminas A, C, D, B1, B2, B3, B5 y B6. Pero, además contiene minerales y oligoelementos que le darán a nuestro organismo parte de las defensas que necesita para resistir a los resfriados. Si la incluimos en nuestra dieta nos ayudará a combatir la inflamación de garganta, debido a sus propiedades antiinflamatorias, haciendo que se irrite menos al ayudarnos a descongestionar nuestra nariz y evitar que tosamos con tanta frecuencia. 

Si la miel, en todas sus variantes, es conocida por ser un buen antiséptico, así como bálsamo cuando nuestra garganta está irritada, en este caso es además ideal para combatir infecciones en las vías respiratorias, como bronquitis o faringitis.

Infusión para el dolor de garganta

Una buena forma de combatir el dolor de garganta es bebiendo infusiones, que son perfectas para estos meses en los que bajan las temperaturas. En este post te vamos a proponer una sencilla infusión de jengibre, limón y miel de eucalipto que añade a las de la miel, las propiedades antiinflamatorias del jengibre, y el poder antibacteriano y la fuente de vitamina C del limón.

Para realizarla necesitaremos:

    • ½ litro de agua
    • 2-3 rodajas de jengibre
    • 1 limón
    • 4 cucharadas soperas de miel de eucalipto

La elaboración es muy sencilla. Ponemos a hervir el jengibre en el agua durante 15 minutos y, tras este tiempo, añadimos el zumo del limón y la miel. Removemos, dejamos reposar para que no esté excesivamente caliente y, ¡listo para luchar contra el dolor!

Como te hemos contado en nuestro post la miel de eucalipto, a pesar de no ser tan conocida como otras variedades, es una gran aliada para nuestro organismo y no debería faltar en los meses más fríos del año. Visita nuestra tienda de miel y añádela a tu cesta para empezar a disfrutar de todos sus beneficios, además de su sabor único.