Miel LAPUELA cuenta con más de 2.000 colmenas entre Cangas del Narcea, Ibias, Allande y Tineo y produce más de 40 toneladas anuales.

Pola de Allande, 1941. El párroco del pueblo, más conocido como el cura de las abejas, imparte un curso de apicultura que cambiará el rumbo de la familia del niño Alfonso Pérez y hará que, 60 años después, la esperanza de este joven se convirtiese en la profesión de sus hijos. En el año 2005, Alfonso Pérez, hijo de aquel pequeño inquieto atraído por el fascinante mundo de las abejas, decide formarse como apicultor profesional y comenzar su producción de miel, en un inicio vendiéndola a granel hasta llegar en 2009 a fundar La Puela, momento en el que se suma al proyecto su hermano Luis Pérez.

Esta empresa nace con una pequeña planta de envasado que les permitía tener autonomía y realizar su propia producción sin recurrir a terceros. Su principal preocupación: ofrecer no solo una gran calidad si no un packaging sorprendente que llamara la atención del consumidor. El 2012 es un año de enhorabuenas. El apoyo del ICEX en un proyecto de exportación para pequeñas empresas les anima a dar el salto al extranjero y comenzar con la venta internacional. En la actualidad cuentan con más de 2.000 colmenas entre Cangas del Narcea, Ibias, Allande y Tineo. El fruto de esta explotación apícola, más de 40 toneladas anuales.

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